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martes, 27 de enero de 2026

El cortafuegos silencioso (Stealth)

Por qué “Entrante: ignorar / Saliente: permitir” es una buena idea

En sistemas de escritorio GNU/Linux, especialmente en entornos como Debian con KDE Plasma, el cortafuegos no suele verse como algo necesario, y sí como algo desmesuradamente engorroso. Sin embargo, una sutil configuración puede aportar una sigilosa defensa sin complicarle la vida al usuario.

Antes de nada, instalamos UFW (Uncomplicated Firewall) usando Synaptic o la línea de comandos:


 
En la línea de comandos usaremos lo siguiente: 

 sudo apt install ufw

Plasma Firewall proporciona una forma de configurar gráficamente un servicio de firewall. Normalmente viene instalado por defecto en las Preferencias del sistema, pero si no es así, lo instalamos.

Una de esas configuraciones es:

  • Política entrante: ignorar
  • Política saliente: permitir 

 

 

 ¿Qué significa realmente “ignorar” lo entrante?

Configurar el tráfico entrante como ignorado implica que cualquier conexión no solicitada desde el exterior se descarta en silencio. El sistema no responde con mensajes de rechazo ni confirma la existencia de puertos abiertos o cerrados.

Desde fuera, el equipo:

  • No “contesta”
  • No da pistas
  • Aparece como filtrado o incluso inexistente

Este comportamiento reduce el ruido de red y dificulta tareas habituales como el escaneo de puertos o el fingerprinting (Intentar identificar un sistema observando cómo responde en la red y qué información deja ver) del sistema.

Un enfoque discreto, pero eficaz

A diferencia de políticas más explícitas como deny o reject (bloquean el tráfico entrante y saliente), el modo ignore apuesta por la discreción. No es una defensa agresiva, sino pasiva: el sistema simplemente no reacciona.

Para un equipo de escritorio que:

  • No ofrece servicios públicos
  • Se conecta a redes domésticas o de confianza
  • Inicia conexiones, pero no espera recibirlas

…este enfoque es más que suficiente y, en muchos casos, preferible. 

Saliente permitido: que el sistema fluya

Permitir todo el tráfico saliente garantiza que:

  • Navegadores
  • Actualizaciones del sistema
  • Aplicaciones de escritorio
  • Servicios como DNS (nombres de dominio), NTP (protocolo de tiempo para sincronizar la red) o gestores de paquetes

funcionen sin restricciones ni configuraciones adicionales.

Además, UFW 
(Uncomplicated Firewall) es un cortafuegos stateful (Capacidad del cortafuegos para reconocer conexiones iniciadas por el propio equipo y permitir solo sus respuestas), lo que significa que las respuestas a conexiones iniciadas desde el propio equipo sí están permitidas automáticamente, incluso con el tráfico entrante ignorado.

Seguridad sin fricción

Una de las grandes virtudes de esta configuración es que no interfiere con el uso normal del sistema:

  • No rompe el escritorio
  • No requiere mantenimiento constante
  • No obliga a abrir puertos “por si acaso”


Es una defensa silenciosa que cumple el principio de mínimo privilegio aplicado a la red.  

¿Es suficiente?

Para un escritorio personal, portátil o mini-PC sin servicios expuestos, sí.
No pretende sustituir otras medidas de seguridad, pero añade una capa adicional muy barata en términos de complejidad y coste cognitivo.

Si en el futuro se necesitan servicios entrantes (SSH, KDE Connect, impresoras en red), siempre es posible añadir reglas específicas sin cambiar la política general.


Conclusión

Usar UFW con entrante ignorado y saliente permitido es una forma elegante de aplicar seguridad práctica en Linux: silenciosa, sencilla y efectiva.

No es hardening 
(
hacer un sistema más seguro reduciendo lo que no necesita estar activo o accesible) extremo, pero sí una defensa sutil que encaja perfectamente con el espíritu de un escritorio moderno y bien configurado. 

jueves, 15 de enero de 2026

Parisian Café Groove


La inspiración musical no ha cambiado de esencia: sigue siendo ese relámpago que cruza el silencio y le da significado. Hoy tuve mi día y susurré a la IA con precisión y sensibilidad, transformando la turbación del momento en palabras justas, matices en prompts, emociones encontradas en términos claros.

No reemplazo la chispa: la traduzco. Como compositor del lenguaje, afino cada término para que la máquina responda con música, y en ese diálogo nace algo inesperadamente humano, porque, incluso mediado por algoritmos, la inspiración sigue siendo lo mismo de siempre: un acto creativo, una escucha profunda, una forma distinta —pero auténtica— de hacer cantar al silencio, el grito puntual de un temazo como el que os presento aquí.

Parisian Café Groove

Camino por las calles como si fuera el amo. Me sobra el ritmo, pero me aturde el ruido que no cesa y no me deja descansar. En el fondo deseo encontrar un sitio para poder sentarme. Entre los huecos, por fin, encuentro un espacio, un lugar estable. Aún así, no puedo dejar de marcar el ritmo cuando el mundo no renuncia a rendirse. La mañana del domingo presiona mi pecho, pero he encontrado otro hueco, y ahora no dejo de cavar porque el viento bajo el ladrillo me susurra descanso, y sigo aquí, cavando, siguiendo sin descanso el ritmo. (No es la traducción, es la impresión personal)  

Espero que la cosecha de hoy les guste. Ya me dirán.

Gracias.