sábado, 22 de abril de 2017

Maquillando un poco mi Debian Jessie Xfce

Hay muchas entradas de blogs que hablan sobre las fuentes, sombras, transparencias y la mejora del renderizado de las mismas. En este post no voy a entrar en esos detalles que pueden encontrar fácilmente en otros blogs, en esa minuciosa labor que les proponen intentando afinarlo todo editando archivos. Les propongo algo más casero y amigable, pero que no desmerece nada el resultado obtenido por la simplicidad que implica.
En mi Debian Jessie Xfce echaba de menos ese perfil perfecto de las fuentes que en un ordenador con Xubuntu 16.04 se puede apreciar, y decidí cambiar su fuente por la misma, y con el mismo aspecto que en Xubuntu 16.04. Para ello añadí a mi Debian las fuente NOTO (No Tofu) disponibles en los repositorios de Debian, donde se encuentra la que usa Xubuntu 16.04 por defecto. En concreto, la Noto Sans. Tofu (豆腐) es jerga japonesa que se emplea para señalar a una caja blanca o el carácter "�" que se usa como comodín de reemplazo para caracteres en fuentes que no tienen alguno asignado. Las fuentes NO Tofu son unas fuentes compatible con un sinfín de idiomas y gratuitas, cuyo “destino” es evitar que en cualquier idioma nos aparezca el Tofu, ese carácter comodín o cajetín en blanco que nos encontramos cuando cualquier otra fuente no es capaz de reproducir un carácter concreto. En los repositorios de Debian no están todas, pero pueden bajarlas desde Google Noto Fonts, por ejemplo, pero son casi 1 GB de fuentes, casi nada.


Instalamos las fuentes que precisamos con el Gestor de paquetes Synaptic (Menú de aplicaciones  -> Sistema -> Gestor de paquetes Synaptic), tecleamos en el cajetín "Buscar" "fonts noto", tal como se muestra en la imagen anterior.
Después de instalar las fuentes usando el gestor de paquetes Synaptic, nos dirigimos al "Menú de aplicaciones → Configuración → Apariencia", y en la pestaña “Tipos de letra” seleccionamos Noto Sans. Activamos luego "Activar suavizado de bordes", eligiendo el que mejor renderice la letra según su gusto en "Contorno", ya que en este apartado se usa información adicional contenida en las fuentes para mejorar su aspecto; en mi caso elegí "Ligero" (light). También debemos elegir el orden del subpíxel, ya que según se muestre en el orden correcto la letra lucirá un mejor aspecto en las pantallas TFT o LCD. Cada píxel está compuesto por tres subpíxeles que  pueden reproducir cada uno 256 colores.


El resultado es el siguiente:



viernes, 14 de abril de 2017

Hooverphonic - The Last Thing I Need Is You


Este concierto del grupo belga Hooverphonic tuvo que ser fascinante. Creo que se grabó en el 2012 en el Queen Elizabeth Hall de Amberes, y los arreglos para la orquesta y su dirección están tan bien hechos, que multiplica por diez la particular sutileza emocional que los temas del grupo Hooverphonic encierran. Hooverphonic está lleno de influencias musicales maravillosas, y aquí sus temas, envueltos en el fantástico sonido de esta orquesta, se hacen inigualables. The Last Thing I Need Is You es un tema precioso, con una letra estupenda, que aquí suena espectacularmente bien. Maravilloso.

¡Oh Dios! Mira, el coche averiado, el autobús perdido, y ahora la lluvia. Rompí un tacón, me astillé una uña y perdí el perro. ¿Cómo me siento?

Siempre molestándome, haciendo de un día malo, peor.

¡Oh sí! Ríanse de los desastre que soy.

Me rompí un diente, la camisa y el cierre de mi falda favorita, y todavía me dices que estuve aburrida en la cama.

En días como estos, la última cosa que necesito eres tú (The Last Thing I Need Is You).

¿Qué eres? ¿ Una maldición?

lunes, 3 de abril de 2017

La última cosecha para Jessie: WineHQ 2.5


WineHQ sólo construye paquetes binarios para las ramas de desarrollo y ensayo, con el fin de corregir errores y dotar a Wine de nuevas funcionalidades. Según la WIKI, parece estar claro que los paquetes para la rama estable de Wine son responsabilidad de las distribuciones. No es aquí donde encontrar un paquete estable actualizado, pero sí la última versión. Yo probé Wine 2.5, y va de maravilla.


Wine es un acrónimo recursivo, Wine Is Not Emulator (Wine  no es un emulador), y es una aplicación que funciona como una "capa de compatibilidad" creada para permitir que muchas aplicaciones de Windows (95, 98, Ne, NT, XP, 7, 8, 10) se ejecuten sin modificarse en sistemas operativos como UNIX, GNU/Linux, BSD, Solaris y Mac OS X

miércoles, 29 de marzo de 2017

Englishman in New York - Sting (The Bottom 40 cover)



Impresionante versión de Englishman in New York, con Sting y The Bottom 40 Band. El arreglo es realmente genial.

El acento me delata y no tomo café, querida; pan tostado y té. Soy un inglés en Nueva York. El estilo importa.


domingo, 26 de marzo de 2017

LibreOffice 5.3 Omnibarra en Debian Jessie


Entre otras cosas, lo último de LibreOffice es este bonito interface o entorno de trabajo que podemos incorporar a la versión 5.3.1. En el canal de actualizaciones más recientes, LibreOffice "Nuevo", los usuarios inquietos como yo podemos hacer uso de las últimas innovaciones. Para poder disponer de este nuevo rostro para esta estupenda suite ofimática, tenemos que seguir los pasos que en esta entrada les dejo como experiencia personal de su instalación en Debian Jessie. Sin enrollarlos de mala manera, iniciamos el procedimiento.

Primero debemos desinstalar cualquier vestigio de la versión de LibreOffice que nos brinda Debian Jessie después de su instalación. Para ello echaremos mano de la consola o terminal para ejecutar los siguientes comandos con permiso administrativo:

Abrimos el terminal desde el Menú de aplicaciones -> Emulador de terminal. En él escribiremos lo siguiente:
su -
(contraseña)

apt-get remove --purge libreoffice*.*



Luego bajaremos desde la siguiente página de LibreOffice los archivos tar.gz correspondientes a la versión de LibreOffice 5.3.1, y en mi caso para un sistema de 64 bit. Luego bajaremos también los correspondientes archivos del interface de usuario traducido al español y de la ayuda offline en español, para poder usarla sin conexión de red.


sábado, 18 de marzo de 2017

USB DIgital Audio con Debian Jessie, 64-bit PC


Hace tiempo que no doy la "vara" a nadie. Estuve enfrascado leyendo un millón de Wikis para ir, poco a poco, ofreciendo soluciones  a las vicisitudes que uno va encontrando en el desarrollo de una distribución Debian Jessie de 64 bit. Debian me empezó a interesar después de disfrutar de la estupenda maqueta de 32 bit Abalar Libre, englobada dentro del Proyecto Abalar. Abalar es un proyecto que constituye la estrategia para la integración plena de las TIC en la práctica educativa de Galicia, como una de las áreas de intervención de la Consellería de Educación e Ordenación Universiaria gallega. El Proyecto Abalar es una de las iniciativas más importantes llevadas a cabo en España para la integración de las nuevas tecnologías en la práctica educativa. La maqueta Abalar Libre de 32 bit,  que podéis bajar desde este enlace, es una muestra inequívoca de la abnegación y compromiso de todos aquellos que trabajan en el desarrollo de este proyecto, en el que yo me encuentro. Si les interesa una distribución que incluya un monumental número de aplicaciones agrupadas por categorías, Internet, Ofimática, Multimedia, Juegos, Educación, etc., pueden pensar en Abalar Libre como una buena opción para cualquiera.

Uno de los quebraderos de cabeza con Debian es el sonido digital, y después de partirme la cabeza duramente logré una perspectiva para abordar el tema que puede inspirar a muchos. Después de instalar Debian Jessie peladito del todo, sin ni siquiera el control de volumen a mano, y pretendiendo disfrutar del sonido digital a través de unos bonitos, baratos y espectaculares altavoces USB que tengo, donde no sólo a través de este puerto recibe la alimentación, sino que a través del mismo va la señal digital que luego su tarjeta interna convierte en la señal analógica que excita los altavoces, instalé a través de Synaptic el control de volumen siguiente:

mate-media-pulse



lunes, 13 de marzo de 2017

Happy - Pharrell Williams remix cover by The Bottom 40 Band


The Bottom 40 Band es una impresionante banda de funky y jazz fusion con lo mejorcito de Nashville. Rehacen los temas, y cuando los escuchamos de nuevo de esa manera tan peculiar y creativa, nos dejan anonadados. ¡Son alucinantes!!! Sólo para menores de 40, je, je. No sé si saben que la edad es una actitud, lo demás es cuento. Disfruten lo bailado. Happy, de Pharrell Williams.