lunes, 15 de junio de 2015

Comprando una bombilla LED


Cuando voy a un supermercado a comprar una bombilla LED, siempre encuentro gente que se hace un poco un lío a la hora de elegir la bombilla adecuada. Es realmente fácil, pero hay cosas que pasan desapercibidas, y luego nos sorprendemos con lo que compramos, ya sea porque el color no nos gusta, o porque deja zonas sombrías que antes no observábamos.
Os confieso que hice esta entrada con poco vocación, pero os la entrego porque estoy convencido, a pesar de todo lo que hay sobre esto en Internet, que puede ser útil por manejable. En la imagen anterior os dejo caer mi particular "chuleta" sobre lo básico de estas bombillas LED: La temperatura de color (°K, grados Kelvin), el ángulo de apertura de iluminación, el casquillo (E27 y E14, grande o pequeño), la potencia en W (vatios) y los lúmenes, con una equivalencia aproximada respecto a la potencia de las antiguas bombillas incandescentes.


La temperatura de color es el tipo de luz que da la bombilla. Se expresa en °K, grados Kelvin, y para nosotros es más blanca, fría, o más amarilla, cálida. Para mí el valor óptimo, por su color más cercano a las antiguas incandescentes, es la de 2800 °K, pero la de 3000 °K (recomendada) también es una luz con una temperatura de color muy agradable. 

El ángulo de apertura de iluminación es la zona que abarca la mayor cantidad de luz que emite la lámpara, y en general, a mayor ángulo de apertura menos sombras y un mejor reparto de la luz. Así, la que yo compré tiene un ángulo de apertura de 220° (grados); para mí estupendo. Si deseamos concentrar la luz hacia un punto concreto, lo mejor es comprarlas con un ángulo más estrecho. Las estándar de este tipo suelen andar entre 160° y 220°.

El casquillo es el zócalo de la bombilla, que suele coincidir con los tradicionales tipo E27 (bombilla normal) y E14 (bombilla pequeña tipo vela).

La potencia eléctrica es la cantidad de trabajo (luz) que da por unidad de tiempo, y se expresa en W (vatios). Las bombillas LEDs son mucho más eficientes que las incandescentes, por eso con menor potencia la luz que ofrecen es mucho mayor. Como es obvio, a mayor potencia más luz. Si observamos la tabla vemos que las bombillas entre 8 y 11w son las más demandadas, porque suelen coincidir con la luz que daban la antiguas incandescentes de 60w. Para sustituir las antiguas de 60w suelo comprar la de 11w LED, ahorrando un 90% de la energía que gastaba con las incandescentes. La tabla es una aproximación, pero depende ésta de la calidad de la lámpara, y por norma recomiendo para la antigua de 40w la LED de 7 u 8w, para la de 60w la de LED de 9 a 11w, y para 100w entre 13 y 18w LED. Yo pude apreciar que en la práctica los lúmenes no "valen" lo mismo en una marca que en otra, je, je.

Existen otros dos parámetros que no comento en demasía como es el Índice cromático o IRC, que es algo así como la variedad cromática o de colores que esta luz nos permite ver, y en las bombillas LED baratas suele ser de 80, y en las de gran calidad 90 o superior; en un uso cotidiano no es relevante. El otro parámetro es su duración, que depende del número de horas de trabajo, sobre 25000, y el número de encendidos y apagados, que suele ser menor. Como todo, cuando la lámpara es de calidad suele durar su electrónica lo que dice, pero no descarto que alguna pueda cascar antes.
La siguiente imagen es la etiqueta de la lámpara que finalmente compré:

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